Lo que aprendí tras 6 meses de cuarentena
Imagen de portada por: IStock

Lo que aprendí tras 6 meses de cuarentena

Wow, quien diría que han pasado casi 6 meses desde que el gobierno anunció a mediados de marzo que tocaba encerrarse para evitar la propagación del virus que estaba (y sigue) cobrando miles de vidas alrededor del mundo.

Aún no puedo creer que hayan sido 6 meses, estamos hablando de medio año!

¿Y tú que haz hecho en ese tiempo?

Me imagino que tú, al igual que yo has tenido tus momentos de duda existencial en el que no sabes qué es lo que viene después. Y seamos honestos, la verdad es que nadie sabe, aún en una situación ‘normal’ lo que depararía el futuro.

Pero es en momentos precisamente como estos en los que nos preguntamos: ¿que estamos haciendo con nuestras vidas? ¿Estoy aprovechando el tiempo, me estoy reinventando? ¿Estoy sacando adelante proyectos que tenía en el baúl tomando polvo? ¿Soy feliz? ¿Qué sigue…?

Sobre todo la última pregunta… ¿qué sigue? Pues no sé. Tú tampoco lo sabes. De hecho, nadie lo sabe.

Sólo nos toca apreciar el momento presente, agradecer de que, aquí y ahora, tienes la salud y la capacidad para leer este artículo. ¿Acaso eso ya no es motivo suficiente para estar agradecido? Dado a la cantidad de incertidumbre que se está viviendo hoy día, yo creo que sí, que es suficiente.

Entonces esto me lleva al tema del artículo y es, ¿qué le puedo sacar a esta experiencia? ¿qué es lo que he aprendido durante los últimos 6 meses de cuarentena?

Que lo primero es la salud

Sí suena cliché lo sé, pero es cierto y lo sabes. De nada vale tener todos los millones del mundo si no gozas con la salud para disfrutarlos a plenitud. Nuestro activo más preciado es la salud, y hay que cuidarla.

Fuente: Istock
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La vida es un respiro

Estamos de paso en este mundo, así que ¿por qué no hacemos de nuestra estadía una placentera y digna de recordar? Piénsalo. No te la pases quejándote por lo que no tienes, sino más bien agradeciendo que tienes todo lo necesario para estar vivo. Aquí y ahora.

Ese viaje vale más que ese nuevo par de zapatos

Fuente: IStock
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Pues sí… debo de confesar que he aplazado viajes porque los veo como ‘muy caros’ o algo por el estilo, y sin embargo, gasto ese dinero en otra cosa quizás de menor importancia.  Créeme, al final de cuentas lo que quedan son las experiencias y ese bonito recuerdo que te llevas de cada una de ellas.

Además, el hecho de recordar mis viajes anteriores o incluso viajes que planeo hacer, me llenan de más alegría que pensar en ese nuevo par de zapatos que tengo o que me compraré.

No se necesita de mucho para ser feliz

Fuente: IStock
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Necesitamos muchísimo menos de lo que creemos para ser felices. Siempre tendemos a compararnos (aunque mínimamente) a la vida de los demás. Lo que no terminamos de entender es que cada proceso es diferente, cada persona es diferente, y cada uno pasa por procesos diferentes que los hacen llegar a donde están en este momento.

Dejemos de pensar en ‘si yo tuviera tal cosa fuera feliz’, ‘si yo hiciera tal cosa fuera feliz’, ‘si yo estuviera con tal personal fuera feliz’… ¿En serio? Lo que tienes es más que suficiente créeme.

Algo que me ha ayudado mucho es entenderlo y disfrutar cada momento, por más insignificante que pueda parecer. Ser agradecidos es la clave.

Por eso hoy, agradece por todo lo que eres y lo que tienes, que es mucho!

Y tú, ¿de qué estás agradecido hoy? 

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